|
Compras a plazos
Aumentan las exigencias de concesión
En épocas de dificultades económicas el pago a plazos se convierte en una buena fórmula para poder adquirir productos sin tener que desembolsar todo su valor de una vez. Esta posibilidad, hasta ahora, salía rentable tanto para los consumidores como para las empresas, pero actualmente las compras a plazos impagadas asciende al 84%.
Se denomina compra a plazos a una modalidad de compraventa utilizada, normalmente, para bienes duraderos, a través del cual el pago del precio no se hace en el momento de la adquisición del bien, sino que se difiere en el tiempo a través de una serie de pagos denominados "plazos", "cuotas" o "abonos" (en ocasiones, también reciben coloquialmente el nombre de "letras").
En los últimos años está posibilidad tenía grandes beneficios pero según los últimos datos, el importe de los efectos de comercio devueltos impagados ascendió a 21.130 millones de euros en 2008, cifra superior en un 83,9% a la de 2007.
El número de estos recibos devueltos por impago subió el año pasado un 32,2%, hasta superar los 6,7 millones, según el INE.
Como consecuencia de estos impagos, en los últimos meses las grandes cadenas de distribución han aumentado las exigencias que solicitan a sus clientes para poder comprar a plazos, como el aumento de los intereses a la financiación.
El importe medio de estos impagos se incrementó un 39% el pasado años, hasta los 3.118 euros.
Sólo en el mes de diciembre, el volumen de efectos devueltos por impago aumentó un 43,9% respecto a igual mes de 2007, hasta totalizar 670.509. El importe de estos efectos sumó 2.024 millones de euros en el último mes de 2008, un 61,6% más.
11/02/2009 | |